El magnate de la prensa, Rupert Murdoch (foto), admitió ayer que en sus medios se encubrió el espionaje telefónico y lamentó no haberlo descubierto antes de que estalle el escándalo. En el segundo día de testimonio ante una comisión de investigación en Londres, aseguró que tanto a él como a otros directivos se les ocultó o informó mal sobre las prácticas llevadas a cabo por algunos periodistas del desaparecido rotativo News of the World, quienes interceptaron celulares de famosos o víctimas de crímenes y contrataron detectives para obtener información. "Todo el asunto supondrá un grave borrón en mi reputación para el resto de mi vida. Lo que puedo hacer es disculparme con mucha gente, incluidos todos los inocentes que perdieron su trabajo (en el diario que cerró)", admitió, y señaló que perdió "cientos de millones de dólares". Además, volvió a negar que intentase influir en el Gobierno británico u obtuviese favores políticos de sus primeros ministros. (DPA)